El Color de las Comunidades Virtuales, un Comunity Manager de A pie

Mi experiencia como administradora de comunidades empezó hace bastante tiempo, mi gusto por explorar los cibermundos llegó hace más de 20 años cuando en la facultad comenzaban a poner el irc en aquellos nuevos Mac de la Jaume I de Castellón, en aquellos momentos con mis 18 me dedicaba a flirtear, buscar fiestas universitarias y ampliar la red de contactos, posteriormente y con la madurez curioseando en grupos de Singles donde encontrar como matar los ratos organizando fiestas y reubicando a todos aquellos separados que buscaban un nuevo comienzo después de su fallido intento de recuperar los amigos de siempre tras la separación en comunidades espontáneas como la Asociación de Singles Valencianos.

Organizábamos fiestas, solucionábamos el mundo en pequeños grupos de tertulias, movíamos un grupo de Teatro Amateur que hasta logramos estrenar en el Flumen con una obra propia. En estos grupos o comunidades la gente se relacionaba tranquilamente, las sorpresas venían desde lo más gratificante hasta lo más terrible, era tan fácil conectar de manera virtual y tan complejo organizarlos en un directo que las comunidades desaparecían con la misma rapidez que habían sido creadas.

Las comunidades igual que en la vida misma van a elección de los momentos o etapas que vivimos y al nacer mi pequeña cambiaron los grupos que interactuar, ahora te complementabas con esos grupos de mamás o familias que hacían actividades, tertulias sobre educación, crianza o de salud.

En todo este tiempo aprendí que somos seres sociales pero la timidez, la falta de tiempo, la desconfianza quizás nos lleva a dejar el contacto real para cambiar nuestra manera de relacionarnos escogiendo cada vez más las redes sociales. Y es que resulta mucho más fácil conocer alguien desde lejos, te permite mantener tu identidad a tu elección y compartir lo que te interesa para los demás.

El secreto de mi éxito es que jamás se me llenaron los bolsillos por ese trabajo, realidad que tras veinte años no ha cambiado en exceso; digamos que a veces la remuneración viene de otra parte más humana como ayudar a la gente si está en tu mano, levantarte por la mañana y recorrer media Europa haciendo amigos, o haciendo tu aportación a cambiar el mundo sentada en la mesa de la cocina mientras desayunas.

Ser Comunity Manager de a pie es moderar grupos de Facebook donde la jungla es poco, anunciantes que te petan el muro de Anuncios mágicos, que te ofrecen trabajos mentira con la intención de conseguir tus datos y suplantar identidad, es probar suerte a adivinar si el nuevo miembro es real o es un perfil falso que cuando lo expulses del grupo va a volver a entrar con mil nombres distintos. A veces te da la risa y es como ir en una autopista picandote con el de atrás para ver cual de los dos va a pasar más tiempo perdiendo el tiempo.

Ser  de a pie es despertarte a las 2:00 de la madrugada porque alguien en toda Europa decidió llenarte el muro de spam y no puedes dormir pensando que Facebook te va a penalizar por los reportes, es dejar a la niña con el desayuno a medias antes de ir al cole y encender el ordenador porque desde el móvil no puedes bloquear a un miembro que la ha liado parda insultando a otro porque él lo vale.

Ser Comunity Manager de a pie es emplear tu tiempo no remunerado en cambiar un poquito la realidad de las personas que decidieron entrar en tu Comunidad y confían en ti. Es una responsabilidad que beneficia más al ego que a la economía.

Y lo peor de ser Comunity Manager de a pie es que engancha, y empiezas con un grupo pequeño y terminas moderando comunidades más grandes y serias. El nuevo reto vino este verano, mi hermano Alfonso hace 6 años marchó a Alemania a buscarse la vida como tantos, pasó tantos apuros que cuando ya estaba instalado decidió montar grupos de cooperación de Españoles para facilitar la integración a las nuevas ciudades a las que llegaron.

Todo suena más o menos bonito cuando te pide que le ayudes hasta que te enteras que ha creado varios grupos y que son más de 50.000 Españoles repartidos por Europa los que confían en ti, los que te piden que cuides su seguridad y les ayudes a interactuar satisfactoriamente. Es levantarte e imaginar normas nuevas para mejorar el grupo, probar inventos tan bonitos como Apadrinar a otro Español que ha llegado solo y encuentra un mundo nuevo e imposible que otro que ya conoce el lugar se lo abre, es crear lazos de amistad y cooperación en círculos que se han cerrado y de pronto se abren de par en par mientras tu los conectas desde tu pc en pijama a todos para que las cosas sean más fáciles. Es morderte la lengua y respirar hondo cuando de repente alguien te tilda de conservadora cuando los que te conocen saben que cojeas de la izquierda, es tener que moderar entradas que sabes que si entran se lía, es ponerte en la piel del que se asusta y enfriarte con el que necesita demasiado, es jugar al policía malo para ganarte el respeto y la confianza de los que esperan algo más de ti que una mero observador de publicaciones, es seguir tu instinto para valorar lo más importante y lo menos a la hora de moderar, es aventurarte a equivocarte o acertar siempre dentro de la asertividad y la empatía.

Ser Comunity Manager de a pie es sentarte a conocer un mundo aceptando entradas, productos innovadores que no has imaginado que existían y existen, videos que cuando los miras para comprobar de que son te quitan el sueño por días, es digerir anuncios de necesidades que la gente no pide pero te bombardean con ellos.

Ser Comunity Manager de a pie es entrar en una jungla donde las risas, los sustos y las relaciones sociales se embarcan desde Valencia hasta cualquier ciudad del mundo donde un Español acaba de embarcarse en una nueva aventura y tu estás allí para escucharle, buscarle contactos o intentar echarle un cable si está en tu mano.

Ser  Comunity Manager  de a pie es velar por el bienestar de aquellos que confían en que tu trabajo, lo valoran y especialmente agradecen ese tiempo que empleas en ellos; es la satisfacción de saber que la exclusividad de esas comunidades creadas es velar por la confianza y comodidad de tus miembros porque tu personalmente te preocupas de que así sea filtrando y seleccionando cada movimiento.

Y la suerte que tengo es compartir ese tiempo con un genio de las ideas desordenadas que a día de hoy tiene a su hermana que se las organiza desde Valencia mientras él inventa, ingenia, organiza y difunde nuestro mundo ESENEU desde Bremen.

Book a free session