REPATRIACIÓN DESDE SUDAFRICA :

Aunque soy española, vivía en Malta desde hacía más de un año, y mira tú por donde, me pareció buena idea hacer un pequeño paréntesis. 

Claro, me dedico a gestionar cambios, y eso es en parte porque me encantan los cambios, como ‘life coach y consultora para emprendimientos’

Quien me iba a decir…

Nota: Ya hace un tiempo, aunque tengo mis buenos 55 años me la paso conociendo el mundo, viajando por el mundo, ‘sola’, con la serenidad de la edad y la curiosidad de la niña.

La cuestión es que decidí hacer ese paréntesis en 

                       Sudáfrica.

Maravilloso. Primero llegué, hice mi retiro de meditación Vipassana ​a unos 100 kms de CapeTown, luego  Anja (mi hospedadora y compi de piso más tiempo del que ninguna de las dos hubiéramos imaginado) me vino a recoger y me llevó a su casa, que iba a convertirse, por un tiempo, en la mía.

Wow. Vistas a través del maravilloso ventanal a Table Mountain por el sur y al Océano por el norte. Y Miss Molly, por ahí.

Nuevos lugares, nueva gente, escuchar inglés bonito todo el rato, los pingüinos, esas montañas tan peculiares con pedruscos en sus laderas que parecieran células de árboles gigantes roquizadas, esas playas inmensas, ese agua cristalina, (glops, y esas medusas a veces), esas casas con tejados de colores, esa población blanca, negra y ‘colour’, aparte de indios, paquis, portugueses y …de todo tipo por la ciudad mito de Africa. Y los djembes, y… vale, listo. Hasta aquí vida de expat sin más.

Pero va y a mitad de estancia, una semana antes de que 5! nada menos que 5 personas de mi familia fueran a llegar para recorrer juntos las maravillas de este país, el mundo se dedicó en cuerpo y alma a mantener a raya a un okupa que se conoce como Covid.

Y mi familia no vino. Y yo negocié con Anja quedarme en su/mi casa más tiempo, y me contenté con las vistas, con mi trabajo, con la serenidad en el ambiente, con las mil emociones que me y nos atravesaban, hasta que un día llegó el correo: ‘su vuelo ha sido cancelado’

Ops

Había dicho no a varias opciones de vuelta a España. Por varios motivos. También por dinero. Naïf de mí esperaba que…hombre, en 6 semanas ya abrirán los vuelos!!!

No.

Y manos a la obra. Vuelo cancelado, y ahora?. Qué hago?. Mi casa y mis cosas estaban en Malta. Y mi hijo las guardaba. Por 3 meses. Volver a España sin casa fija?. Volver a Malta sin vuelos que lleguen allí?

Ni idea cómo ocurrió, encontré el grupo de Españoles afectados por el cierre de fronteras en Europa. Fué bonito. Encantadoras, había alguien al otro lado que contestaba cosas. Había todo un mundo de gente con los mismos problemas. Había una sensación de estar con ‘los tuyos’. Preguntas y respuestas la mayor de la veces muy útiles y adecuadas. Fué bonito.

El cónsul español en CapeTown, un lunes a las 9 de la mañana me ofreció, vía watsap un vuelo hasta Amsterdam. 900 euros. Tenía que responder antes de las 12 de la mañana.

¿Y? ¿Podría quedarme allí hasta que hubiera un vuelo a Malta? ¿Tendría sí o sí que volver a España?

Mañana loca.

Asuntos Exteriores en Malta iban a su vez organizando vuelos de repatriación. Había que hacer un encaje de bolillos. Las informaciones eran confusas. En Malta, siempre atentos y respondiendo con mucha agilidad, finalmente me dijeron que 2 días después de llegar yo a Amsterdam habría un vuelo de Londres a Malta.

Bingo!!! Sólo me faltaba cuadrar un Amsterdam – Londres, que era un vuelo comercial normal y que en principio no los cancelaban. Me arriesgué. Compré ese billete. Al comprarlo, asuntos exteriores en Malta me confirmaron reserva de plaza en su vuelo de repatriación a las 11.30. Y al tener destino final, en cónsul español me tomó en cuenta para el vuelo a Amsterdam. Ese día, hacia las 8 de la tarde estaba todo confirmado.

Era lunes. En una semana más estaría de regreso. El vuelo llevaría un total de 3 días atravesando 5 países/ciudades: Sudafrica, Isla Reunión, Amsterdam, Londres, Malta.

El sábado del primer vuelo a las 4 de la mañana, la preciosa Anja me acercaba al Stadium de CapeTown, jiji, entramos por los sótanos…revisión…papeles…sala de espera con un picnic porque ¿no iba a haber comida en el avión?, pues apenas en las 18 horas. Y así fué en cada uno de los otros 2 aviones, pero esos eran cortos.

Aeropuertos inmensos vacíos, colas a razonable velocidad para nuestro único vuelo, protocolos adecuados a las circunstancias.

Y un día en Amsterdam que fué una delicia. Conocer esa ciudad que no estaba cerrada, ver esa amabilidad, caminar por sus preciosas calles y ver sus canales, charlar con sus gentes, estar más cerca de casa…

Mi viaje fué muy bonito. Cansado. Pero único. Francamente, ojalá el mundo no tenga que volver a pasar por algo así y ojalá a todo el mundo le hubiera ido tan bien como a mí.

! Bienvenida a Malta !

Sonia

1 comentario en “Repatriación desde Sudáfrica”

  1. Que bonita tu carta!! Me ha emocionado como has explicado el sentido de “familia” que encontraste en el grupo de facebook de Españoles afectados por el cierre de fronteras en Europa!!
    Aunque largo y costoso me alegra saber que tuviste la gran suerte que otros no pudieron correr y que disfrutaras del viaje eterno con esa positividad! Me uno a ti en el mensaje que ojalá no vuelva a pasar!
    Gracias por compartir
    Rocío Iglesias

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